A mi me encanta el arte de cualquier forma. Pero especialmente la fotografía, y a dentro del campo de fotografía, las fotos de las personas. Puedo pasar un día llena de arte impresionista o de postmoderno, pero con las fotos tengo una afinidad muy profunda. Las expresiones de una persona pueden decir un montón de cosas sobre su personalidad, sobre su historia, sus deseos, arrepentimientos, secretos… y rápidamente parece que me pongo muy romántica. Pero en serio, las fotos de personas pueden levantar sentimientos profundos en todos.
Recientemente fui a una exhibición de fotografía en el centro de arte cerca de recoleta que fue muy conmovedor. La exhibición, se llama “ausencias” combine un sentido de derechos humanos con la tema humana. En muchas maneras ha inspirado mi proyecto cultural. El fotógrafo, Gustavo Germano, con un grupo de archivistos, encontró fotos de la edad de la dictadura militar argentina, fotos típicas de la vida diaria, de personas que desaparecieron. En su exhibición, Germano reprodució los fotos hoy, con los mismos fondos y los mismas personas…o las personas que todavía están viviendo, existiendo.
Acá un foto de dos amigos en el campo, Es Octubre 1973. En la ciudad de Reconquista en un alto camino con un fondo del campo y cielo claro, Mario Eduardo Menéndez y su amigo Luís M. Pirro están levantados, hablando sobre algo. Tienen dieciséis años. Mario fue un miembro de la organización Montoneros. En septiembre de 1977, Mario fue secuestrado en Rosario. “Nadie sabe cómo, dónde lo detuvieron, ni cuál fue su destino” dice una placa cerca de la foto. A lado de este foto, es un que Germano sacó en 2007. Su amigo Luís M. Pirro está levantado solo, una pierna doblada. Su cara muestra sus años, y sus ojos aparecen sin expresiones. “En septiembre de 2007,” dice la placa “Mario sigue detenido-desaparecido.”
Uno de las fotos que yo encontré más conmovedores es una foto de Orlando René Mendez y Leticia Margarita Oliva. La pareja de fotos se llaman “La Tortuga Alegre.” En la primera foto, en 1975 en Río Uruguay, Entre Ríos, ellos, maridos, están relajando en la playa tomando sol y sonriendo con felicidad. En el fondo hay niños jugando en las hondas y una abuela mirando el horizonte, sus pies abajas de la agua. En la segunda foto no hay nadie. Nadie. La playa está vacía. El cielo oscuro, y la arena morena, no blanca. No hay personas jugando en las hondas o relajando en el sol. Todo es sin luz, sin risa.
Si tenéis interés ver la exhibición, el centro es a la derecha del cementerio de recoleta y la iglesia. Un poco escondido, pero encima del centro comercial de diseño en la Recoleta. También, Gustavo Germano tiene un sitio de Web, Gustavogermano.com. ¡Vais! ¡Por favor!
Gracias por el dato, Aylie.
Gracias por el dato, Aylie. Lo que contás es conmoverdor.
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