1. Introducción

En el verano de 2006 asistí a un curso de inglés avanzado en Monterey Institute, al sur de San Francisco. Para aprovechar al máximo mi estancia de dos meses en aquella universidad empleé varias estrategias. Dos destacan por encima del resto. En primer lugar abrí una bitácora en inglés para reflexionar sobre mi proceso de aprendizaje. Sirvió, básicamente, como espacio de motivación si bien todavía conservo, en la memoria, un residuo considerable del feedback de mis amigos anglohablantes o del vocabulario y las expresiones que yo mismo busqué para narrar, describir, recapacitar y bromear en la lengua meta. Por otra parte, nada más llegar, mostré interés y luego participé en el programa de aprendizaje de lenguas en tándem. Sería extraño no aprovechar esta oportunidad tras haber organizado más de 170 intercambios en tándem entre alumnos de Middlebury College en España e hispanohablantes.

Blogs e intercambios. Aprendizaje autónomo y aprendizaje colaborativo. Son los conceptos sobre los que se funda la comunidad de bitácoras Blogs-exchange, bajo el manto o mantra conceptual de la web 2.0. En el Marco teórico [2] damos una explicación extensa y aplicada de estos y otros conceptos.

Más adelante explicamos la génesis de un proyecto que se gestó, precisamente, en la clase de Comunicación oral del curso de Monterey. Para el proyecto final de la clase preparé una presentación sobre una web social de intercambio de idiomas e interacción oral. Por entonces sólo tenía muchas ideas, la sensación de estar frente a una gran oportunidad y el lema del proyecto: Match your language partner! En el apartado de enlaces citados de la Bibliografía [7] incluimos un enlace a la presentación en Power Point del proyecto.

Al final Match your language partner! no prosperó por las razones que se ofrecen tanto en el Estado de la cuestión [3] como al principio de la Propuesta Didáctica [4]. Decidimos, entonces, cambiar el motor del intercambio. De la interacción oral pasamos al intercambio y aprendizaje mediante blogs.

Bitácoras que, de momento, se restringen a inglés y español, las lenguas más populares de Internet, con la idea de no complicar la fase de pruebas o ultrabeta. En este sentido, la sección Resultados y análisis [5] nos sirve para probar tanto los blogs en tándem, a los que hemos denominado learning buddies, como el aprendizaje en grupo, del que ya habíamos hablado en el apartado anterior a propósito del trabajo con blogs en Middlebury College.

Por último, en las Conclusiones [6] hacemos una autocrítica sin concesiones, de la cual se desprende la necesidad de reforzar el feedback, precisar la definición de tareas y promover el control y respaldo tanto institucional como didáctico del proyecto. Del mismo modo, reconocemos la principal virtud del proyecto, esto es, crear un espacio novedoso para el intercambio de idiomas, sin coste ni necesidad de desplazamiento.