La semana pasada, no tuve una parcial en mi clase de Teoría Política Contemporánea, y por eso no tuvimos clase el viernes. No sé como fue el parcial, porque no sé que queríamos pero, a ver cuando recibo la nota. También en la semana pasada, había la banda entera de Amböe (sp?) en mi apartamento porque tocaron en la Plata el finde pasado y antes de esto tenía que ensayar con un cantante nuevo. Raúl, con que vivo es el baterista de esta banda. Ellos son de Corrientes, entonces necesitaban un lugar para quedarse. También, un amigo de Raúl de Corrientes vino con ellos (Raúl creció en Corrientes) llamado Uli. Él toca la percusión re bien, especialmente la percusión de Candombe, un ritmo de Uruguay que a mí me gusta mucho. Entonces, este viernes, no tuve clase, y estaba pensando en que debo hacer cuando Uli me dijo que él iba a tocar candombe. O, también, un amigo mío de Pomona que es originalmente de Argentina estaba acá ese finde. Entonces, invité a él y Tyler y algunos amigos de Cristian, mi amigo de Pomona vinieron también y todos nosotros fuimos. Era re genial, un grupo de más o menos 12 candomberos tocando fuego, alrededor de un fuego de verdad, en la noche en un parque en Chacarita. En algunos puntos, yo estaba perdido completamente adentro del ritmo de todos los tambores. Decidí que tengo que aprender los más que es posible sobre este ritmo mientras estoy acá para traerlo conmigo cuando vuelvo.
Después del candombe, fuimos a un recital muy cerca de un grupo de reggae que se llama Nonpalidece. El percusionista de Amböe me dijo que ellos son casi la mejor banda de reggae en Argentina. Y, quizás él tenga razón. Era buenísimo. No hay nada como reggae bueno en vivo. Claro, jazz muy bueno, punk rock muy bueno, ska muy bueno, salsa muy bueno, funk muy bueno, etc, son buenísimos para ver en vivo también. Pero, el reggae es un ritmo en que puedo olvidar todo y flotar, libre, separado de todo. El bajo era muy fuerte, podíamos escucharlo en nuestros estómagos y habían vientos y percusión muy, muy buenos.
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