Hoy era un día horrible. Primero no podría dormir hasta que tres en la mañana, y a la nueve me levante para estudiar un poquito más para mi examen. Mi examen era para mi clase de La Historia Social de Argentina y Latinoamérica.
Mi problema con estudiando para este examen era mis clases que no podría asistir durante las semanas de mi cirugía. Me falta solamente dos clases pero dos clases es mucho material. A lo mismo tiempo yo sé que no tengo ningún excusa para no saber la material. Mi examen era en la forma de oral, y después mi profesora preguntó me “porque no sabías la material como el examen antes de hoy.” Y mi repuesta no era fuerte, solamente que tengo tres exámenes este semana y en diez días yo me voy. No puedo concentrar, no quiero concentrar, estoy lista para regresar a mi vida en mi país.
Después de esta desilusión fui a la clase de español, adonde recibimos nuestros ex manes finales. El fracaso. El número de mis repuestas correctas es lo mismo que mi número de las repuestas incorrectas. Con frases que no sé, y conceptos básicos que no nunca tengo gana para estudiar más, este examen era como mis exámenes de colegio secundario cuando una nota de 4 y 5 era muy común para mis clases de español.
Tengo seis años de las clases de español. Después de seis años necesito saber la diferencia entre ser y estar. No sé la. Ahora, en la universidad mis notas de español y las clases que no son las ciencias son muy buenas. Pero acá, en Tucumán, no voy a tener éxito con mis clases, y este es un sentido horrible.



Post new comment