Algo cambió en las semanas después de que escribí el trabajo dirigido sobre mi experiencia en Buenos Aires. En realidad nunca de mi vida diaria cambió si no está peor porque tengo más trabajo para la facultad. Sin embargo estoy mucho más contento de estar acá y no quiero irme. Fue emocionalmente dificil explicar a mis anfitirones que va a venir mi familia el 15 de julio, voy a viajar con ellos y saldrámos del país el 1 de agosto.
Mi sentimiento es que no soy argentina nunca voy a ser argentina pero en este momento vivo acá, igual que mi primer año en la universidad empecé a sentir que vivía en Claremont. Aunque no tengo sus números de teléfono y no nos vemos fuera de clase, tengo amigos en la facultad con quienes hablo cada clase. En el lugar donde hago mi pasantía me siento conectada también. Reconozco que tenía metas altas que no fueron cumplidas especialmente en la esfera social pero todavía tengo un mes para cambiar las cosas.
Hace unas semanas hice una lista de las cosas que extraño de "allá." Ya puedo empezar una lista de las cosas que voy a extrañar de acá. Sobre todo voy extrañar la liberatad de vivir en una ciudad en particular una ciudad tan viva como Buenos Aires. Siento que toda la ciudad está a mi alcance, algo que nunca sentí con Los Angeles. También voy a extrañar la gente que conocí acá.
Sobre todo con experiencias importantes como esta para mi es importante vivirla en el momento primero y después voy a notar como he cambiado. En este momento no me siento mucho más madura ni que mi español ha mejorado mucho. Sé que cuando vuelva a mi familia voy a notar cambios que nunca esperaba. Por lo menos voy a tratar de besar a todos.



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