Una Vida Académica Distinta

En Middlebury, me levanto a las 7:30 horas o las 8 horas cada día. Tengo clase desde las 8 horas o 9 horas hasta las 12 horas, y después almuerzo con amigos. Desde las 13 horas hasta las 16 horas, estudio y dos días cada semana trabajo en una guardería infantil que está bastante cerca del campus. Desde 16:30 horas hasta 18:30 horas más o menos tengo práctica de cross country o atletismo, y después cenamos con el equipo. A las 20 horas regreso a mi cuarto para bañarme y después voy a la biblioteca para estudiar, muchas noches hasta que cierre. Los viernes son un poquito más flexibles porque me niego a trabajar mucho aunque debo hacerlo. Todos los sábados (a veces los viernes por la tarde) salimos tempranito para una competencia, y regresamos justo antes de cenar normalmente. Después de la práctica el domingo por la mañana, es mediodía y siempre tengo un montón de trabajo para hacer. Trabajo hasta la cena, y después hasta que haya terminado todo. Nunca termino todo de mi trabajo. No hay un final para el trabajo, la tarea, y las lecturas nunca. Cuando te atrasas en trabajo, es casi imposible ponerle al día. Para mí, una razón para estudiar en al exterior era para escapar este horario rígido. Tenía muchas ganas de liberarme de este horario estricto, estudiar menos y tener tiempo libre para explorar un lugar nuevo.

Lo que pasa es que antes del mes pasado, me había olvidado que la vida de todos los estudiantes no es así. En Middlebury, hay que estudiar muchísimo. Pero porque todos lo hacen, no parece extraño. Si todos tus amigos están ocupados por la tarde con clases y por la noche con los estudios, parece natural para hacer lo mismo, no? No me parecía extraño hasta que hablé con amigos nuevos de Europa y Argentina sobre sus hábito de estudio y rutina diaria que me di cuenta de hasta qué punto Middlebury (y capaz muchas universidades americanas) son la minoría.

Acá, el ámbito de estudio es más relajado. Los estudiantes no están preocupados por las notas, y es mucho más fácil atrasarse en el trabajo porque no hay notas de participación. No hay se necesita hablar en los prácticos si no querés. Además, muchos de los estudiantes trabajan durante el día y toman las materias por la tarde o la noche. Por eso no les queda mucho tiempo para estudiar, entonces muchos no hacen ninguna de las lecturas hasta que llega el parcial. Una de mis materias es una discusión de dos horas (2 veces seminales) entre argentinos que no han hecho la lectura y un profesor que no ha preparado nada para la clase. En general, los estudiantes estudian menos acá aunque hay mucha lectura. En mi búsqueda de un grupo de estudio, encontré que muchos prefieren estudiar solos o no iban a empezar las lecturas antes de la semana del parcial. También, cuando hacen trabajo para la facultad, la mayoría trabaja en casa. Nadie va a la biblioteca. He tratado de acostumbrarme estudiar así, pero no ha funcionado todavía. Estudio menos acá. No conozco mis profesores y ellos no me conocen. Los ayudantes leen las notas que sacaron los estudiantes con los nombres de los estudiantes enfrente de la clase entera. Las notas no son algo personal como en Middlebury, pero a la vez el ámbito académico acá no es competitivo tampoco.

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