Acabo de tomar un mate y ahora tengo ganas de escribir de nuevo. Me queda muy poco tiempo acá en Buenos Aires y no sé que debo hacer con ello. Intento ir a algunos museos de arte porque todavía no fui a ningunos museos y también tengo un proyecto de mi clase de arte argentina que exige que yo vaya. Pienso en un viaje al norte, quizás Salta, o posiblemente a Iguaza – todo depende en cuanto tiempo quiero gastar en trabajo académico.
Todavía no vi una muestra real de tango (aunque mis padres lo enseñan) pero no tengo muchas ganas de hacerlo. Creo que hay valor en hacer lo que quiero en vez de lo que es popular o lo que es muy turístico o exótico en la ciudad. Odio leer las guías turísticas y odio más encontrar la gente que piensan que es la única manera de viajar. Eh, el odio es un poco fuerte pero a mi no me gusta - ni un pocito.
Esto no es decir que no me gusta ir a algunos lugares en estos libros, porque de vez en cuando encuentro un buen restaurante que está mencionado en uno, pero más prefiero conocer la ciudad por mi propia perspectiva.
Entonces, no sé que voy a hacer con mis últimas semanas en Argentina. Estaría feliz quedarme en mi casa con mi familia o seguir yendo a mi restaurante, el Santo, hasta mi salida. No tendré ninguna problema con estar en el parque tomando mate mi ultima día acá. Vine para disfrutarme en la vida argentina y esto es lo que intento hacer hasta el fin.
Post new comment